Las articulaciones sufren a diario los impactos y roces derivados de nuestras actividades físicas.
Incluso las actividades normales provocan traumatismos y desgaste del cartílago, que son rápidamente reparados por el tejido vivo que lo forma.
La artrosis ocurre en la medida en que la reparación es menor que la destrucción, o cuando la reparación es inadecuada.
El envejecimiento conduce a una disminución del metabolismo en general y de la capacidad de regeneración de todos los tejidos, incluidos los cartílagos articulares. Con él se produce un cambio en la composición e hidratación del cartílago, que se vuelve más frágil.
Los tejidos que producen lubricante articular natural también pierden su eficacia, acelerando el desgaste.
Alrededor del 30% de los portugueses sufren problemas en las articulaciones.
Tomar de 1 a 2 comprimidos al día con las comidas.