Lávese bien las manos antes de preparar el biberón y asegúrese de que todos los utensilios utilizados estén correctamente esterilizados. Hierva agua potable y déjela enfriar a aproximadamente 40 °C . Vierta la cantidad indicada de agua en el biberón esterilizado y añada la cantidad correcta de cucharadas rasas de leche en polvo, utilizando únicamente la cuchara dosificadora incluida en el envase. Cierre el biberón y agite bien hasta que el polvo se disuelva por completo. Compruebe la temperatura antes de administrarlo al bebé. La dosis y la frecuencia de uso deben seguir las recomendaciones del profesional sanitario o las instrucciones del envase.
Una vez abierto, conservar en un lugar fresco y seco y consumir en un plazo de cuatro semanas.