La crema Calmiderm actúa rápidamente para aliviar las molestias en la piel sensible, irritada o enrojecida. Forma una barrera protectora que ayuda a reducir la irritación y a mantener la hidratación natural de la piel, favoreciendo la comodidad y la suavidad.
Ideal para uso diario en las zonas afectadas, contribuyendo a una piel más calmada y saludable.
Aplique una capa fina sobre la zona afectada, masajeando suavemente hasta su completa absorción. Repita su uso de 2 a 3 veces al día o según sea necesario.
Evite el contacto con los ojos y las mucosas. Si se produce una reacción adversa, suspenda su uso y consulte a un profesional de la salud.
Agua, parafina líquida, glicerina, óxido de zinc, alcohol cetearílico, estearato de glicerilo, palmitato de cetilo, dimeticona, pantenol, extracto de manzanilla, conservantes.