Este termómetro utiliza galio, un metal no tóxico, para medir con precisión la temperatura corporal.
Es ideal para toda la familia, incluidos bebés y niños, ya que garantiza lecturas fiables de forma segura. Su diseño clásico facilita la lectura de la temperatura y su uso es similar al de los termómetros de mercurio tradicionales, sin los riesgos ambientales ni para la salud asociados al mercurio.
Es robusto y duradero, adecuado para el uso doméstico diario.
Agite el termómetro hasta que el nivel de galio esté por debajo de la marca mínima. Coloque el termómetro en la axila, la boca o el recto, según las instrucciones, y espere el tiempo recomendado hasta que la lectura se estabilice. Compruebe el valor y limpie el termómetro después de cada uso.